Un nido obsolescente

Creadora
Investigación, idea, diseño, confección, branding
La Plata / Buenos Aires
2024

Data

Un nido obsolescente es una experiencia artística performática compuesta por una serie de piezas que funcionan de manera ambivalente como vestimenta y joya. A través de ellas se explora la noción de obsolescencia, problematizando las fronteras, puntos de encuentro e hibridaciones entre lo natural y lo sintético desde una perspectiva postcapitalista, bio y tecnodiversa.

Cada pieza se concibe en permanente estado de obsolescencia: evoluciona con el tiempo, perdiendo progresivamente estructura y vida útil, como metáfora de la caducidad inherente a todos los seres y las cosas.

La obra nace en marco del Proyecto Final Integrador de la Especialización en Diseño del Indumento: Vestimenta y Joyería de la Facultad de Artes (UNLP).

Bitácora y feedback: @unnidoobsolescente

mood e inspiraciones

En Un nido obsolescente convergen algunos de los principales intereses estéticos, obsesiones, inquietudes y exploraciones sensoriales que atraviesan la práctica y la investigación de su creadora.

En este imaginario se entrelazan macros y contrastes, dicotomías, estructuras rizomáticas, multiplicidad y caos; así como la naturaleza abriéndose paso en el entorno urbano, la fusión cuerpo-máquina, la obsolescencia tecnológica y la finitud de la vida.

Las texturas multisensoriales contrapuestas constituyen una fuente central de inspiración, configurando un universo estético compuesto por tonos tierra y colores saturados, espinas y espumas, fragancias amaderadas, especiadas, florales y vinílicas, así como flores frescas y ramas secas.

Entre sus referencias culturales se encuentran la literatura, la historieta y el cine cyberpunk, junto con filósofos y teóricos contemporáneos como Yuk Hui, Éric Sadin, Byung-Chul Han y Mark Fisher, así como la música industrial, electrónica, drone y noise.

Concepto

La obra propone repensar los modos de convivencia entre humanos, máquinas y naturaleza, poniendo en tensión dicotomías como cuerpo–máquina, natural–artificial y vida–muerte. En cada “nido” conviven materia orgánica y residuos tecnológicos, donde biodiversidad y tecnodiversidad se entrelazan para imaginar nuevas formas de relación con la materia y el entorno.

Los fundamentos teóricos y conceptuales se centran en la obsolescencia abordada desde tres perspectivas: la obsolescencia tecnológica, la obsolescencia de la naturaleza y la obsolescencia del propio cuerpo abordadas desde una perspectiva cosmotécnica.

Las piezas se conciben como antijoyas y plantean una ruptura con la idea de eterna perdurabilidad asociada a la joya tradicional. Cada nido, en su mayoría analógico e inanimado, invita a la interactividad, desplazando lo objetual al terreno de la experiencia.

Materia prima

Cada nido combina fibras y textiles recuperados, elementos orgánicos y componentes electrónicos obsoletos, unidos mediante técnicas artesanales como bordado, tejido, encastre e incrustación. De este modo, lo artesanal y lo industrial coexisten en estructuras híbridas donde lo tecnológico adquiere rasgos biomórficos y lo orgánico se vuelve maquínico.

La experiencia posee un delicado equilibrio de materiales: 50% son materiales naturales y 50%, artificiales y sintéticos:

  • Materiales orgánicos textiles (vellón de lana de oveja, tejidos y puntillas naturales).
  • Materiales orgánicos no textiles (ramas, flores, caracoles, rocas, huesos).
  • Materiales artificiales: cables, chatarra electrónica y siliconas.

    Permiten crear filamentos, planos textiles y rocas artificiales.

Lógica de interacción

Cada nido es único. Si bien su forma se proyecta previamente, su configuración final está atravesada por el azar. Desde el inicio del proceso creativo se establece un diálogo performático entre la pieza y su creadora.

La persona usuaria del nido es elegida para convertirse en guardián y performer, para experimentarlo de manera multisensorial, habitándolo de distintas formas según lo sugiera la propia pieza. La experiencia concluye compartiendo en la cuenta oficial de la obra, su experiencia de uso y las emociones que esta despierta.

Las piezas envuelven el cuerpo como un nido: invitan a anidar y a ser anidadx, en conjunto o en soledad. En este gesto, la incomodidad también forma parte del diseño, activando una relación consciente entre el cuerpo, el objeto y su materialidad.

Dado que la obra reflexiona sobre la obsolescencia, cada joya está construida con materiales obsoletos. Con cada uso e interacción, el nido continúa su proceso de envejecimiento, acompañando el devenir inevitable de la materia.

algunas piezas de la colección

creditos

Creadora

Paula Castillo (Idea, investigación, diseño, confección, desarrollo y branding).

Agradecimientos y colaboraciones

A familiares, amigxs y alumnxs de Diseño Multimedial de la FDA, donantes de chatarra electrónica, cables, ramas, hiervas y flores.

Tati, Mani, Pau, Fer, Ana, Mari, Mariela, Marina y a aquellas personas que aceptaron con mucho entusiasmo ser anidados para testear los primeros prototipos.

Roxana Garbarini, docente a cargo de Proyecto Integrador Final de la Especialización en Diseño del Indumento: Vestimenta y Joyería (FdA – UNLP). 

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